martes, 17 de junio de 2008


Descubrí que puedo seguir respirando, pero que no quiero hacerlo...

Con cada bocanada de aire se inundan de veneno mis venas, y arde, duele, me retuerzo en espasmos asquerosos. Cada vez que expiro mi aliento sale más contaminado aún, dándome arcadas que cierran el paso del aire y me ahogan, me paraliza el miedo y solamente quiero dejar ir todo, dejarte ir si es tu decisión final, pero sin pudrirme en el proceso.

Para bien o para mal te hice mi centro, y aprendí de mala manera que no soy un satélite y me quedé sin energía para orbitar...

No soples mis cenizas

Aún ardo

Aún duele

La piel está abierta

El dolor brota de una forma asquerosa

Idiota, soy una idiota

Con demasiada tinta roja.

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