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martes, 17 de junio de 2008


Miles de soles llorando radiación a un sólo mundo violáceo
calcinando cada movimiento qe se atreva a brotar en su amarga piel
telarañas, telarañas por todos lados
retazos de pieles muertas, pasadas
cascarones con formas anteriores
lagos rojizos, brillando al compás de tus ojos
tus huracanes me levantan una vez más
elevándome en un cielo azul, azul casi gutural
enredos, muerte, placer
espuma en tu boca, silencio
estruendo al rededor, el silbido del vapor saliendo de tus sienes
enloqece, enloqecés
se opacan mis ojos inestables
inestabilidad, blancos rasguños quiebran el cielo en miles de formas
lloviendo sin cesar, frases qe caen en oídos qe no quieren escuchar
metés el corazón en su hueco
y cocés tu pecho una vez más
acostumbrándote a hacerlo, malacostumbrándote
rasguños en tu cara, surcos, marcas, la lluvia diluye el río carmesí
liberado otra vez
prisión de carne y piel
huesos de sostén, articulaciones oxidadas de anteayer
con miedo a qebrarte y lo sabés
intentás flexionar tus músculos faciales en una curva..
qe ya ni recordás como llamarla
y te qebrás
y el río se vuelve mar
opacidad en tus ojos y un suspiro cervical
escalofríos en tu espalda
muerte violácea rondando por esta faz
tus cabellos se enredan en el piso, mezclándose con raíces secas
caés
uno
dos
tres
caés
llueve, llovés, en silencio
en silencio? no lo sé, de todas formas, no hay nadie para espectar
se te desprende una vena, una del montón
inundás las grietas de ese áspero colchón
rastreras alimañas aguardando tu último delirio
y alzás las manos, al aire
tocás, no tocás, no chocan con nada
tu sangre corre a velocidades alarmantes
pero seguís en esa negación, en ese letargo premortem
y tus ojos nadan en el rimel
tu máscara de control se qebró, volviéndose frágil
tu aliento pesa tanto como cenizas de cigarrillo
y vos estirás los brazos
desesperación, negación, rabia, te vas
te vas
un, dos, tres
caíste

El dolor es una musa agridulce en estas noches asqueadas de soledad, con el viento perfilando para una cara empapada en anhelo, el miedo es impacible, es compañero fiel, pero no confiable lazarillo para un adolescente.
El amor te cuenta cuentos dulces, agregale dos cucharadas de realidad, se comienzan a formar las sombras bailando grotescamente en tu nuca, se te enredan los cabellos.
No hay gloria en los sentimientos.
Violeta es mi nombre, soy un preludio, soy un hall, no me des tu abrigo, no metas tu mano, no cuentes mis pestañas, violeta es mi nombre, mi sobrenombre, mi pronombre, no soy un sustantivo, soy un verbo, usame.
Cafeína.
La cafeína tiene efectos secundarios.
La melancolía es una amante vestida de gris, como cenizas de cigarrillo, atascándose en tus pulmones.

calambres exquisitos
arrastré la mano herida sobre tu rostro
vértigo
claro de luna almibarada
mis espinas se retrotraen al suave tacto
acostumbrada al dolor
momentáneamente no sangro
para darme cuenta de que el juego va en declive, again
voy perdiendo, again
a veces desearía cortarte, desgarrarte con mis espinas
envenenarte, matarte
a veces desearía matarte
cuando mirar duele