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martes, 4 de noviembre de 2008


¿Sabés por qué me cuesta tanto despojarme del miedo?
Porque me parece inconcebible que un ser tan hermoso como vos no se esfume en un abrir y cerrar de ojos...




que no arranquen los coches

que se detengan todas las factorías

que la ciudad se llene de largas noches y calles frías

que se enciendan las velas
que cierren los teatros y los hoteles

que se queden dormidos, los centinelas en los cuarteles

que se mojen las balas

que se borren las fotos de las revistas
que se coman a besos, las colegialas a los artistas

que se toque la gente

que no lleguen los trenes a la frontera

que sean cariñosas con los clientes las camareras


por que voy a salir esta noche contigo

se quedaran sin beatos las catedrales

y seremos dos gatos al abrigo, de los portales



que se enfaden las flores
que vuelvan las cigüeñas al calendario

que sufran por amores, los dictadores y los notarios

que se muera el olvido
que se escondan las llaves de los juzgados

que se acuerde cupido, de los maridos abandonados



por que voy a salir, esta noche contigo

se quedaran sin coartada, los criminales

y seras mi invitada en paraísos artificiales



cuando llegue por fin mi mensaje a tus manos

en una gasolinera vieja, esperare

y tomaremos juntos al abordaje, la carretera que te conté

dejaremos colgada, la caprichosa luna sobre los cines

y las estatuas publicas derribadas en los jardines



por que voy a salir esta noche contigo

se quedaran sin medallas, los generales

y seremos los gatos mas canallas, de los portales



que se mojen las balas...






[Pienso cumplir todas mis promesas, hasta las que te hice con letras ajenas.]

jueves, 23 de octubre de 2008


Van a doler estos días sin viento... Sin que me robes el aliento, sin el rubor en las mejillas.
Sí, es puro egoísmo, es pura necesidad.
Si supieras cuánto extrañan mis horas tus risas, y el alegre sonido de tu voz...
Sí, el anhelo de tenerte, al menos en sueños es como un golpe en el estómago, dejándome sin aliento.
Y saberte con todas esas complicaciones, me pregunto si no te daré mala suerte, pero claro, no creés en la suerte...
Podría quedarme toda la noche oyendo tu respiración, lo sabés... Escuchando tus exhalaciones a kilómetros, a mi lado...
Esperaré, hasta que puedas robarme la brisa nuevamente, mi ladrón sinvergüenza.




El problema es que sos demasiado tentador... El problema es que me gusta demasiado.
Y me malcriás
Y me malacostumbro...


[Gracias por existir]


st.
sm.
sn.